Cada invierno parece que tenemos menos espacio en el armario. Los jerséis gruesos, los abrigos, las mantas y los edredones se acumulan hasta llenar baldas, cajones y perchas. Sin embargo, el problema muchas veces no es la falta de espacio, sino cómo lo distribuimos. Saber organizar bien la ropa de invierno nos puede permitir ganar capacidad, mantener el orden y aprovechar mejor cada rincón y cada hueco disponible.
Estas son nuestras sugerencias. Toma nota porque te serán de utilidad:
- Jerséis y prendas gruesas: mejor doblados que colgados.
Y es que la lana y los tejidos de invierno ocupan mucho volumen y, si se cuelgan, pueden deformarse por el peso. Lo más recomendable es doblarlos y distribuirlos en lejas o cajones agrupados por tipo y frecuencia de uso. Los organizadores interiores te ayudarán a mantener cada prenda en su sitio y a encontrarla a la primera sin desordenar el resto. - Abrigos y chaquetas: aprovechar bien las barras.
Para organizar estas pendrasde forma eficiente conviene, sin duda, reservarles las barras del armario. Colgarlas por longitud permite aprovechar el espacio inferior que pueda liberarse para colocar cajas o cajones. No olvides que la ropa de uso diario debe quedar más accesible que la que guardas para ocasiones especiales. Una distribución pensada para cada tipo de prenda evita huecos desaprovechados y facilita la rutina de tu día a día. - Mantas y edredones: dónde guardar lo que más volumen ocupa.
Ya sabemos que a ves son un auténtico quebradero de cabeza. En especial, si la casa no es muy grande. Te diríamos que buscarles un hueco sería prioritario, porque todo lo demás puede adaptarse mejor al espacio restante. Deja para estas prendas los compartimentos más amplios, preferiblemente en las zonas altas del armario o en módulos específicos. Para guardar ropa que ocupa mucho, las bolsas de almacenaje pueden reducir el volumen de algunas de ellas, pero comprueba que estén completamente limpios y secos antes de guardarlos. Por cierto, un consejo que vale para cualquier cambio de armario: lo más práctico es reservar los espacios menos accesibles para colocar allí la ropa de otra temporada. - Todos los centímetros de tu armario cuentan.
A menudo, el espacio perdido está en los rincones, la altura disponible o los huecos entre baldas. Incorporar cajones, estantes regulables, separadores y accesorios extraíbles permite aprovechar espacio del armario. Estas soluciones de almacenaje para dormitorios ayudan a adaptar mucho mejor cada zona a lo que realmente se guarda en ella. - Armarios a medida: cuando cada cosa tiene su propio espacio.
También puedes plantearte esta opción. En lugar de adaptar la ropa a una distribución estándar, permiten diseñar el interior según las necesidades de cada familia: barras a distintas alturas, lejas específicas para prendas voluminosas, cajones para jerséis y módulos superiores para mantas y edredones.
En La Factoría estamos habituados a buscar soluciones adaptadas a cada caso y a cada perfil personal o familiar. Somos expertos en crear espacios funcionales teniendo siempre en cuenta los hábitos de quienes los utilizan. Podemos ayudarte. Visítanos en tu tienda de La Factoría más cercana. A veces, un mismo espacio cambia cuando es observado por una mirada experta. Te prestamos la nuestra.

