Cuando llega el momento de pasar semanas o meses lejos de casa, ya sea por estudios, teletrabajo temporal, viajes largos o una mudanza provisional, siempre surge la misma duda: cómo guardar cosas durante ese traslado sin que el regreso se convierta en un caos. Nos os agobiéis. Que las mudanzas ya son de por sí bastante estresantes. La clave es más sencilla de lo que creéis. Solo habría que cumplir tres requisitos fundamentales: planificar, proteger y aprovechar bien el espacio.
Te explicamos con detalle cada uno de ellos para que podáis iros tranquilos. Sigue estos consejos y te aseguramos que tus pertenencias te estarán esperando en perfecto estado.
1.Planificación. Organizarlo todo con tiempo es la premisa principal. El primer paso es hacer una selección consciente de lo que vas a necesitar y de lo que no. No es preciso que te lo lleves todo, pero tampoco dejarlo todo atrás. Organizar la casa antes de viajar implica revisar armarios, estanterías y cajones para separar lo imprescindible de lo que puede perfectamente esperar a tu vuelta. Una buena estrategia es, antes de nada, agrupar tus enseres por categorías: ropa, documentos, tecnología, objetos sentimentales y artículos de temporada. Esta clasificación te permitirá decidir qué guardar, qué donar o tirar y qué llevar contigo.
Una cosa importante a tener en cuenta: antes de cerrar la puerta, piensa en tu ‘kit de retorno’, es decir, piensa en aquello que necesitarás tener a mano nada más volver. Puede incluir ropa básica, productos de higiene, alimentos no perecederos y utensilios de cocina esenciales. El resto, conviene guardarlo de forma ordenada. No olvides limpiar bien las superficies y dejar despejadas las zonas de uso diario. Cuando vuelvas, te alegrará encontrar un espacio cuyo uso sea fácil de retomar.
2. Protección. Es fundamental que todo lo que compone tu hogar -muebles, objetos de decoración o libros, por ejemplo- se conserve en las condiciones adecuadas para evitar sustos, sobre todo si vas a estar fuera durante meses. Para la ropa, utiliza fundas transpirables y evita las bolsas herméticas que pueden generar humedad. Los documentos importantes deben guardarse en carpetas rígidas o cajas archivadoras. En cuanto a la tecnología, desconéctala, límpiala y protégela con fundas acolchadas. Las piezas delicadas -vajilla, decoración, recuerdos- requieren envoltorios específicos como papel burbuja o mantas finas. Cubrir con sábanas las piezas más grandes como los sofás, los sillones o la mesa de comedor -así se ha hecho toda la vida- preservará tu mobiliario del polvo, la humedad y los olores propios de los ambientes cerrados.
Encontrarás múltiples soluciones de almacenaje temporal que te serán de gran ayuda. Por ejemplo, las cajas resistentes, preferiblemente de plástico o cartón grueso, permiten mantener tus cosas protegidas y, a la vez, ordenadas. Etiquetarlas con claridad con palabras clave -‘libros’, ‘ropa invierno’ o ‘electrónica- te ahorrará mucho tiempo al volver. Todo esto contribuye a un almacenamiento seguro que puede evitarte sorpresas desagradables.
3. Aprovechar bien el espacio disponible. En todas las casas hay huecos que no solemos usar y que pueden ser perfectos para crear espacios definidos en los que apilar las cajas de almacenaje. Utilizar zonas poco aprovechadas de tu vivienda como pueden ser altillos, los huecos de la escalera, una habitación sin uso continuado o los bajos de las camas, pueden ser puntos estratégicos que te ayudarán a conseguir la deseada sensación de orden y control.
Lo importante es que cada objeto tenga un lugar definido. Y que, a tu vuelta, solo tengas que elegir por dónde empiezas a desempaquetar en función de las prioridades que te marques. No obstante, si crees que necesitas más espacio, considera la posibilidad de alquilar un trastero. Los hay de todos los tamaños y precios. Puede ser una solución útil con una inversión aceptable. Eso sí, el orden y la protección han de regir igualmente en su interior.
Organizar y guardar bien las pertenencias de forma temporal no solo restará estrés a tus planes de viaje, sino que también será un plus de tranquilidad cuando decidas que ya es hora de volver a casa. Sin duda va a ser una inversión en bienestar para tu yo del futuro. Pon estos consejos en práctica y antes de lo que crees, todo estará listo para partir.

